He visto cosas que vosotros no creeríais. Un mago malvado criado con amor por alguien que luego se lo comería. A un dragón y un marsupial luchar en mil mundos para que luego nadie les recordase. Y un craneo manchado por las lagrimas de su hijo, acompañado de la canción digna de pesadillas.
Todos esos momentos permanecerán en el tiempo, como una partida guardada.